Servicio de cerrajería a domicilio · desde Mataró
Palau-solità i Plegamans, con 15.614 habitantes, es un municipio del Vallés Occidental situado a unos veintitrés kilómetros de Mataró, en el interior. Nació de la unión de dos núcleos y hoy su término combina zonas urbanas de escala media con una proporción muy alta de vivienda unifamiliar en parcela.
En Palau-solità i Plegamans se atienden aperturas de vivienda, garaje y construcción auxiliar, cambio de bombines y cerraduras completas, reparación de cierres averiados e instalación de cilindros de seguridad. El teléfono de contacto es el 664 345 554.
Aperturas de vivienda, local y trastero sin dañar la puerta cuando el sistema lo permite.
Sustitución de cilindros y cerraduras por pérdida de llaves, avería o mejora de seguridad.
Instalación de bombines antibumping y antiganzúa y cerraduras de alta seguridad.
Arreglo de mecanismos atascados, llaves partidas en el bombín y puertas bloqueadas.
La Roca del Vallès, Sant Celoni, Mollet del Vallès, La Llagosta y Palau-solità i Plegamans forman el bloque de interior dentro de la cobertura desde Mataró, ya en el Vallés. Palau-solità i Plegamans es el punto más occidental de ese bloque.
La cobertura desde Mataró se completa con Arenys de Mar, Canet de Mar, Calella y Pineda de Mar, siguiendo la costa; y La Roca del Vallès, Sant Celoni, Mollet del Vallès, La Llagosta y Palau-solità i Plegamans, ya en el interior del Vallés.
En una casa con parcela hay un mantenimiento que rinde mucho y que casi nadie hace: el repaso de los accesos exteriores dos veces al año. No lleva más de un rato y evita la mayor parte de las llamadas de urgencia.
Consiste en cuatro comprobaciones. Lubricar con producto específico los cilindros de cancela, portón y garaje. Comprobar que ninguna hoja roza el suelo ni queda descolgada. Revisar que los tornillos del herraje siguen firmes, que es por donde acaban cediendo estos accesos. Y accionar el desbloqueo manual del portón motorizado, si lo hay, porque también se agarrota cuando no se usa.
Esas cuatro cosas cubren las causas más frecuentes de avería en un acceso exterior, y todas se detectan antes de que se conviertan en un problema. Un cierre que empieza a costar avisa durante semanas antes de bloquearse del todo.
El momento más útil para hacerlo es al empezar el otoño y al final del invierno, que es cuando el mecanismo ha acumulado humedad y cuando los cambios de temperatura han desajustado más los herrajes.
Cuatro comprobaciones dos veces al año: lubricar los cilindros exteriores, ver que ninguna hoja roza, revisar que los tornillos del herraje siguen firmes y accionar el desbloqueo manual del portón.
Al empezar el otoño y al final del invierno, que es cuando el mecanismo ha acumulado más humedad y cuando los cambios de temperatura han desajustado más los herrajes.
Porque también se agarrota si no se usa nunca, y es justo lo que hace falta el día que falla el motor o se va la corriente. Se olvida en casi todos los mantenimientos.
Avisa durante semanas antes de bloquearse: la llave empieza a costar, hay que buscar el punto o la hoja necesita un empujón. Atender ese síntoma evita casi todas las urgencias.